Mejor tasa por todo lo que tiene contigo
El sistema no mira cada pagaré por separado; mira toda la relación. Puedes configurar el sistema para premiar con mejores tasas al cliente por el volumen total de su cartera.
Administra el ahorro y la inversión de tus socios sobre un motor financiero aritméticamente exacto. Olvídate de los saldos que no cuadran a fin de mes: desde la primera cotización hasta el pago de rendimientos y la retención de impuestos, el cálculo es uno solo, preciso e inmutable.
En la mayoría de las instituciones, el área comercial cotiza en un Excel y operaciones registra en otro sistema. Por eso, al migrar o al auditar, los centavos nunca cuadran.
En NIZA, un solo motor financiero calcula la proyección y lo que de verdad se va a generar. La cifra que le muestras a tu cliente en la pantalla es, matemáticamente, la misma que va a generar su contrato.
Los sistemas tradicionales cierran un contrato al vencimiento y abren uno nuevo, perdiendo el rastro. En NIZA, la relación conserva su historia.
El sistema no mira cada pagaré por separado; mira toda la relación. Puedes configurar el sistema para premiar con mejores tasas al cliente por el volumen total de su cartera.
El contrato sucesor hereda la antigüedad. Tu cliente siente el trato preferencial y tu capital no se fuga.
Inversión (pesos, dólares, oro), ahorro a la vista, depósitos a plazo y retiros programados.
Reinversiones automáticas, pagos mensuales de intereses y cálculo exacto de penalizaciones por retiro anticipado.
Alertas automáticas cuando un depósito llega al monto que la ley marca para avisar, control del dueño real de la cuenta (beneficiario controlador) y cobertura del seguro de depósito (PROSOFIPO / FOCOOP). Las facturas (CFDI) y la retención de impuestos (ISR) se hacen solas.
NIZA pone el poder de cierre en la mano de tu asesor, usando el motor financiero real para mostrarle al cliente por qué le conviene quedarse contigo.
Simulaciones reales en segundos: «¿cuánto necesitas aportar hoy para tu meta?», «¿qué pasa si reinviertes el interés, el efecto bola de nieve?» o «¿cuánto ganarías si vivieras de tus rentas?».
Generas una liga, el cliente la abre en su celular y captura sus propios datos y documentos. Cae en tu sistema listo para aprobación. Menos errores de dedo, menos tiempo administrativo, más ventas.
Incrementos, retiros o cambios de beneficiario se firman electrónicamente. Todo cambio deja una huella de auditoría inmutable, previniendo fraudes internos.
El dinero que captas merece el mismo rigor que el que prestas. NIZA te entrega una radiografía exacta de tu libro, midiendo la concentración de riesgo, no intuyéndola. Incluido en el plan Institucional.
Si el asesor A maneja el 34% de tu capital, el tablero te alerta. Si ese asesor se va, ¿cuánto de tu negocio se lleva con él?
Visualiza tu capital como lo hace la banca privada. Identifica de inmediato la «esquina caliente», los clientes de 75+ años con saldos altos que requieren planeación sucesoria, y a los jóvenes que debes fidelizar para crecer.
Mide el peso exacto de las tesorerías (personas morales) en tu libro. Si un cliente corporativo retira su fondo mañana, sabrás de antemano el impacto en tu liquidez.
El sistema no opina, te muestra los datos: «el 18% de tu fondeo vence en los próximos 30 días». Acción inmediata para tus agentes de retención.
El capital que captas por edad y segmento (% del total). La esquina caliente, los 75+ con más saldo, es el capital que hay que heredar con orden; el joven en Masivo, el que hay que hacer crecer. Cifras ilustrativas.
Cuando un asesor concentra más de lo que tu umbral permite, la barra se enciende y salta la recomendación: si se va, se va su cartera. La concentración se mide con un índice, no se adivina.
Incluido en el plan Institucional, sobre el mismo saldo que vigila el agente de retención: un solo cerebro para lo que captas y lo que prestas. Ver planes →